Después de conquistar La Batalla Colosal, el Equipo Azul de Exatlón México recibió uno de los premios más esperados de la temporada: una fiesta sorpresa a bordo de un party bus en Punta Cana, donde los atletas dejaron atrás por un momento la presión de los circuitos para disfrutar música, luces y una convivencia que fortaleció su unión dentro del juego.