Este miércoles 24 de junio, la cocina más famosa de México está viviendo una noche de batalla por equipos que exige una velocidad mental y una precisión nunca antes vistas en la competencia, pues no se trata solo de cocinar rico; esta noche, la estrategia y el reloj serán los peores enemigos de los participantes.
¿Cuál es el reto de la batalla por equipos de este miércoles 24 de junio?
Al encenderse los fogones, el Chef Adrián Herrera tomó la palabra para soltar la bomba y explicar la compleja dinámica de la jornada. Las celebridades tendrán únicamente 20 minutos para ejecutar cada platillo, trabajando bajo un formato de tiempos escalonados con apenas 5 minutos de diferencia entre estaciones. Por si la presión del cronómetro fuera poca, el nivel de exigencia se multiplicó al revelarse la logística del servicio: cada 20 minutos en punto, los equipos tendrán que alimentar a un grupo completamente diferente de comensales que llegará al comedor con expectativas muy altas.
La verdadera encrucijada de la noche radica en la diversidad de los invitados. Los cocineros tendrán que diseñar una propuesta culinaria que sea capaz de seducir y satisfacer de manera simultánea a cuatro perfiles sumamente específicos: bailarines de ballet, estudiantes foráneos de la Ciudad de México, turistas extranjeros y un estricto grupo de fisicoculturistas.
"El menú que diseñen deberá estar pensado no solo para ganarse el paladar de cada grupo, sino para respetar y cubrir los valores nutricionales específicos de cada uno de ellos", advirtió con firmeza la Chef Zahie Téllez. Además, esta noche cuentan con una nutrióloga que evaluará los platillos y el balance de cada uno de ellos, según los requerimientos de cada grupo de comensales en MasterChef 24/7.
Este giro obliga a los capitanes de cada equipo a, a realizar una planeación impecable, pues miientras que los atletas demandan altas cargas de proteína magra y carbohidratos controlados, los bailarines requieren platos ligeros pero energéticos, y los foráneos o turistas probablemente buscarán ese sabor gastronómico que los conecte con la identidad local.
Para que el plato sea considerado válido ante los jueces, cada equipo deberá incluir de manera obligatoria una proteína perfectamente cocida, una salsa que amarre el concepto y una guarnición balanceada.