El día de hoy, los participantes del Mundo MasterChef 24/7 aprendieron a preparar quesabirrias, ese fenómeno culinario que ha conquistado las redes sociales y las cocinas urbanas. Si a ti también se te antojaron y quieres replicar este platillo en casa, aquí te mostramos cómo lograrlo paso a paso.
¿Qué son las quesabirrias?
La quesabirria, ese híbrido perfecto entre el taco de canasta, la barbacoa y la quesadilla desbordante. Además, según Larousse Cocina, se trata de un platillo tradicional de Jalisco y tiene diferentes versiones como con queso y a la plancha.
Receta para preparar quesabirrias al estilo MasterChef 24/7
Para que una quesabirria sea digna de balcón de MasterChef 24/7, la elección de la proteína es crucial. Olvídate de los cortes magros; aquí buscamos textura y colágeno. Una combinación de chambarete, costilla de res y falda es la trifecta ganadora.
Pasos para preparar quesabirrias
En un comal caliente, pasa brevemente cuatro chiles guajillo y dos chiles ancho (sin semillas). No dejes que se quemen o el caldo amargará.
Procesa los chiles hidratados en agua hirviendo junto con media cebolla, tres dientes de ajo, una pizca de comino, pimienta gorda, clavo de olor y un chorrito de vinagre blanco.
Marina la carne con esta mezcla y llévala a fuego lento durante unas tres horas. El indicador de éxito es simple: la carne debe desbaratarse con solo mirarla.
Una vez que la carne esté lista, retírala y pícala finamente. Reserva el líquido, que ahora es un consomé espeso y brillante, cubierto por una capa de grasa aromática.
- El dip: Toma una tortilla de maíz de buena calidad y sumérgela directamente en la grasa que flota sobre el caldo.
- A la plancha: Llévala de inmediato a un comal caliente. Escucharás ese chisporroteo celestial.
- El fundido: Agrega una porción generosa de queso Oaxaca o asadero. Deja que empiece a derretirse antes de coronar con la carne deshebrada.
Dobla la tortilla y permite que el queso se desborde, creando una costra dorada y crujiente en los bordes.
Sirve las quesabirrias calientes, acompañadas de cebolla picada, cilantro fresco y un toque de limón. El toque final, indispensable para la experiencia MasterChef 24/7, es presentar el caldito en un tazón aparte. Sumergir la costra crujiente en el consomé caliente antes de cada bocado no es opcional: es el verdadero secreto de este plato que balancea a la perfección la grasa, la acidez y el picante.