El cuidado de la piel y la cocina sin duda están más relacionadas de lo que piensas. Durante una plática frente a las cámaras de MasterChef 24/7, Carmen reveló el secreto culinario mejor guardado para combatir los signos de la edad: el caldo de huesos. Según la participante, este tradicional platillo es el aliado más efectivo del espectro gastronómico para obtener colágeno puro de forma natural, superando a muchos suplementos del mercado.
Pero, ¿qué hace tan especial a esta preparación? A diferencia de un fondo de cocina convencional, este caldo destaca por su prolongado tiempo de cocción a fuego muy bajo. Este proceso permite que los tejidos conectivos, los cartílagos y la médula de los huesos se descompongan por completo, liberando altas concentraciones de aminoácidos, minerales y colágeno soluble que el cuerpo absorbe con facilidad, devolviendo la elasticidad a la piel y fortaleciendo el cabello.
La receta paso a paso del caldo de huesos al estilo MasterChef
Replicar este elixir de la juventud en casa es sencillo, aunque requiere de paciencia.
Ingredientes:
- 1 a 2 kilos de huesos de res (puedes incluir tuétano y rodilla por su alto contenido de colágeno) o de pollo.
- 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana (fundamental para extraer los nutrientes).
- Verduras al gusto (zanahoria, apio y cebolla).
- Hierbas de olor y una pizca de sal.
Modo de preparación:
- El tostado inicial: Para lograr un sabor profundo y un color dorado, coloca los huesos en una bandeja y hornéalos a 200°C durante unos 30 minutos hasta que se doren bien.
- La extracción: Pasa los huesos a una olla grande y cúbrelos con agua fría. Agrega las dos cucharadas de vinagre de manzana y déjalos reposar unos 20 minutos; este paso es vital para romper la estructura ósea y liberar el colágeno.
- Fuego lento y paciencia: Añade los vegetales y las hierbas. Lleva a hervor y, en cuanto aparezcan las primeras burbujas, baja el fuego al mínimo. Si usas huesos de res, déjalos cocinar tapados por un mínimo de 12 a 24 horas (en el caso de pollo, bastarán unas 8 horas).
Una vez listo, cuela el líquido, déjalo enfriar y retira la capa de grasa superficial. El resultado será un caldo espeso, listo para tomarse directo en taza o usarse como base de tus sopas.