Durante una reveladora clase de nixtamalización, la Chef Zahie Téllez aprovechó el contacto directo con el maíz para desenterrar las raíces de uno de los iconos más sagrados de la mesa mexicana: el tamal. Esto fue todo lo que sucedió dentro del Mundo MasterChef 24/7.
Con la pasión que la caracteriza al hablar de nuestra historia, la Chef Zahie sorprendió a los concursantes al explicar el significado etimológico de la palabra. Lejos de ser un simple platillo de consumo diario, la chef detalló que el término proviene de las lenguas originarias y hace referencia directa a su método de conservación y cocción: significa, "envuelto". Este recordatorio lingüístico transformó por completo la perspectiva de los alumnos, quienes entendieron que cada pieza que amarran en la cocina es un testamento vivo del ingenio prehispánico.
¿Qué contienen los tamales?
Su base inconfundible es la masa de maíz, la cual abraza un sinfín de rellenos y se cuece al vapor protegida por un envoltorio vegetal. Según explica el Gobierno de México, dependiendo de la región geográfica, este abrigo puede ser de hojas de milpa, totomoxtle (maíz), plátano, o incluso plantas más locales como el carrizo, la chilaca o la papatla.
La versatilidad de este manjar no conoce límites dentro de la gastronomía mexicana. La diversidad de rellenos refleja la riqueza de cada ecosistema del país, dividiéndose en opciones tradicionales y combinaciones sumamente sofisticadas:
- Los clásicos chilagos: En la capital nunca faltan los de salsa verde con pollo, el mole rojo, las rajas con queso o los tradicionales de dulce.
- Joyas regionales: El mapa se extiende a los tamales de cochinita pibil en Yucatán, los de picadillo de camarón fresco en las costas de Nayarit, o las preparaciones tradicionales de mole con carnes locales en Oaxaca.
- Innovación dulce y salada: Versiones que juegan con semillas de huauzontle, frijoles con rajas, o giros reposteros con piña y rompope, piñón con biznaga y dulce de cacahuate.
La masterclass de la Chef Zahie dejó claro que el tamal no es solo comida reconfortante para el alma; es un archivo histórico que se saborea bocado a bocado, manteniendo vigente la tradición en la alta cocina contemporánea.
