Anderson no solo cantó, conmovió. Su voz original y su historia estremecieron a los jueces. Horacio destacó su autenticidad y Adriel elogió su pureza artística. Conmovidos, le entregan la Carta de Oro. Un momento que quedará grabado en todos.
Anderson no solo cantó, conmovió. Su voz original y su historia estremecieron a los jueces. Horacio destacó su autenticidad y Adriel elogió su pureza artística. Conmovidos, le entregan la Carta de Oro. Un momento que quedará grabado en todos.