Para todos aquellos padres que tienen niños chicos, seguramente sepan que hay ciertas actitudes que pueden generar malestar, como sus etapas de berrinches o rabietas; lo que puede llevar a que hagan escándalos en todo momento. Por otro lado, algunos padres realizan algunas estrategias como retarlos o castigarlos, pero la psicología reveló que hay una frase de 8 palabras que calman a un niño y que tampoco dañan. Además, es una gran solución para frenar los berrinches o desbordes emocionales.
Es muy común que los padres tengan que lidiar con comportamientos bastante particulares de parte de los niños, hay ciertas actitudes que son muy comunes en ellos como los ataques de ira, berrinches y enojos; y es que es una de las emociones más complicadas de gestionar, teniendo en cuenta que esto puede darse por muchos miedos. Es acá donde cada uno de los padres ponen en práctica una serie de estrategias, que no tienen resultados.
¡Lunes con PROBLEMAS! Kunno y Julio Camejo dan su TESTIMONIO sobre el fuerte pleito que hubo en La Granja VIP
Por qué se producen los berrinches
Entre las causas que debemos mencionar de los berrinches en los niños es que ocurren porque el cerebro del niño está en desarrollo y todavía no tiene las herramientas para gestionar emociones intensas como la frustración; o porque no pueden obtener lo que quieren. Además, esta dosis de ira descontrolada es lo que se conoce como ‘rabietas’ o ‘pataletas’ que se vuelven imposibles de controlar. En relación a esto, hay una frase de 8 palabras que deberás decirle, según la psicología.
Cuál es la frase de 8 palabras que debes decirle a un niño enojado
De acuerdo a un estudio elaborado por la psicología, la frase de 8 palabras que deberás decirle a tu hijo en caso de que le aparezca un berrinche o rabieta y que los puedas frenar es ‘Sé que estás enfadado, estoy aquí para ayudarte’. Ante estos dichos, el niño se sentirá comprendido, y aprenderá a ponerle un nombre a la amalgama de emociones que lo aborda y que reducirá la resistencia.
Por otro lado, esta frase que se le dice a los niños, según la psicología es en la empatía, logrando que el menor no se sienta solo y esté acompañado en medio de un ataque de emociones negativas. Para poder aplicar esta frase correctamente, hay que bajarse a su nivel, buscando estar de rodillas y mantener el contacto visual en todo momento.






