Ahora que Azalia y Aurelié se convirtieron en las nuevas capitanas de las tribus, tienen claro que deben hacer estrategia en conjunto si quieren seguir avanzando. Es por esto que ya están considerando algunos movimientos que favorezcan a las mujeres de la competencia, incluso si son de equipos opuestos. Y el que ya no confía en nadie es Sebastián, que se siente traicionado y está cuidando cada paso que da.