Ningún poder puede mantenerse cuando sólo se están representado por hipócritas: Friedrich Nietzsche. El filósofo alemán hace una crítica certera a las instituciones tradicionales como la religión, la política y las estructuras sociales de su tiempo. Para el pensador, la hipocresía no era un simple defecto de la moral individual, sino una fuerza degenerativa que carcomía los cimientos de cualquier sociedad.
Entonces, para Friedrich Nietzsche, el motor del mundo y de la vida, el poder lo entendía como una fuerza creadora, llena de energía, vital, determinación y fuerza para imponer valores verdaderos. Pasando con la hipocresía, este comportamiento se representa exactamente como todo lo contrario; ya que, para el filósofo alemán es la máscara de los débiles, de los cobardes que no tienen la fuerza para afirmar su propia verdad y prefieren simular.
De hecho, para el alemán, un poder sostenido por hipócritas es un poder sin vitalidad real, es un cascarón vacío de energía que terminará por desmoronarse ante la primera crisis seria. Friedrich Nietzsche sí valoraba profundamente la veracidad y el coraje de mirar la realidad rostro con rostro, esto sin inventar mundos ideales con falsos ideales para consolarse. Cuando los líderes o representantes de una institución como el Estado o la Iglesia ya no creen en los ideales que predican y sólo los guardan por apariencia, miedo o conveniencia, el sistema pierde su veracidad y legitimidad.
¿Quién fue Friedrich Nietzsche?
Friedrich Nietzsche nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, Alemania, fue un filósofo alemán y es considerado uno de los pensadores más influyentes de la filosofía occidental, de igual forma es conocido por sus ideas revolucionarias sobre la moralidad, el poder, la existencia y la religión.
El alemán cuestionó y criticó en su filosofía los valores tradicionales occidentales, especialmente la moral cristiana y la noción de Dios. De hecho, sostiene que la moralidad estaba basada en la negación de la vida y del deseo, de igual forma abogaba por una ética que promoviera la afirmación y la celebración de la existencia.
Fue aquí donde el filósofo alemán creó o mejor dicho desarrolló la teoría del Superhombre, quien a sus ojos era un ser humano que se liberaba de las ataduras religiosas y morales para poder vivir una vida plena y sobre todo auténtica.
Su pensamiento pudo explorar la relación entre el poder y la voluntad de poder, por lo que, argumentaba que, el poder era una fuerza fundamental en la vida humana y que la voluntad del ser humano era quizás el motor detrás de todas las acciones y los deseos.
