7 nuevo

La reflexión de Santo Tomás de Aquino sobre la justicia: “Una ley injusta no es ley, sino una especie de violencia”

“Una ley injusta no es ley, sino una especie de violencia”. La frase del filósofo Santo Tomás de Aquino con la que reflexiona sobre la ley humana.

La reflexión de Santo Tomás de Aquino sobre la justicia “Una ley injusta no es ley, sino una especie de violencia”.jpg
|TikTok /npdepodcast /Canva

La filosofía pone nombre a nuevas realidades o ideas aún no pensadas con claridad, sentencia un informe de la Universidad de Navarra (España). Esta se desprende del análisis sobre la utilidad que tiene esta disciplina entre los humanos y la vigencia de los más ilustres pensadores.

"¡Que aproveche!”, Pablo Montero defiende la relación de Mariana Seoane con un hombre más joven

El escrito remarca que la filosofía, al ser de carácter multidisciplinar y no considerarse ajena a ninguna realidad ni saber, combate el parcelamiento y ayuda a reunificar el conocimiento. Es por esto que el legado de los filósofos más destacados de la historia forma parte de la esencia de la filosofía y merecen ser estudiados.

El legado de Santo Tomás de Aquino

Entre los pensadores que se grabaron en la historia de la filosofía se encuentra Santo Tomás de Aquino, un teólogo, filósofo y fraile dominico italiano que es considerado uno de los más grandes pensadores de la Edad Media.

Su legado es uno de los pilares fundamentales del pensamiento occidental y se caracteriza principalmente por lograr la síntesis entre la fe cristiana y la razón aristotélica. Santo Tomás de Aquino demostró que la filosofía y la teología no son contradictorias, sino complementarias cuando se la búsqueda de la verdad se trata.

Santo Tomás de Aquino sobre la ley humana

Los filósofos más reconocidos de la historia son conocidos principalmente por ciertas frases que surgieron de sus pensamientos. En el caso de Santo Tomás de Aquino hay muchas premisas pero la frase “Una ley injusta no es ley, sino una especie de violencia” condensa uno de los pilares más influyentes de la filosofía del derecho y de la teología moral.

El filósofo italiano hacía referencia a la subordinación de la ley humana a la ley natural y divina. Esta frase, en la actualidad, puede aplicarse como fundamento ético y legal de la objeción de conciencia, la desobediencia civil y la defensa de los derechos humanos.

Esta objeción de conciencia se activa, por ejemplo, si una norma atropella la dignidad humana. Esto quiere decir que deja de ser auténtico derecho y se convierte en una imposición violenta que la sociedad no está moralmente obligada a acatar.