No es raro que para algunos niños el ir al doctor o al dentista resulte algo intimidante. De hecho, hay muchos adultos que se quedan para siempre con ese miedo, pero no debe ser así; cuidar de la salud y asistir al pediatra, dentista o médico con regularidad es algo que se debe procurar toda la vida. La buena noticia es que Bluey y Paw Patrol tienen varios juguetes que te pueden ayudar con este problema, recreando situaciones como revisar los oídos, medir la temperatura o escuchar el corazón. La idea no es obligarlos a perder el miedo, sino permitirles representar la experiencia a su propio ritmo y convertir lo desconocido en algo que incluso pueda llamar su atención.
También te puede interesar: 4 juguetes de ‘Peppa Pig’ y ‘Bluey’ para enseñar a los niños a poner límites y decir “no”
3 juguetes de Bluey y Paw Patrol que resultan ideales para que los niños pierdan el miedo al doctor
Toma nota, estos juguetes te pueden ayudar a reducir el miedo y las inseguridades que genera a muchos niños el ir al doctor.
1. Maletín de doctor de Bluey
Bluey es un personaje increíble que en varios de sus capítulos disfruta jugar al doctor, enfermera o veterinario. Es por eso que puedes encontrar set médicos inspirados en la caricatura. Tu hijo o hija podrá utilizar un estetoscopio de juguete, termómetro, jeringa sin aguja y otros accesorios para revisar a Bluey, Bingo o incluso a sus papás. De esta forma puede llegar a expresar sus preocupaciones o entender que cuidar la salud es algo bueno.

2. Kit veterinario de Paw Patrol
Los juguetes de Paw Patrol también pueden ayudar a los niños al descubrir que hasta los cachorros de Paw Patrol pueden ir al médico y que todo estará bien. Al igual que en el juego anterior, puede ser especialmente útil para niños que todavía se sienten incómodos al hablar directamente de sus propias visitas al pediatra.

3. Peluches de Bluey o Paw Patrol
Un juguete que nunca falla son los peluches. Debido a que estos personajes suelen ayudar a los demás o aprender mucho sobre la vida gracias al juego, los puede inspirar a crear sus propias aventuras con el doctor, hacerle preguntas y darle cuidados mientras un adulto narra lo que sucede. Este tipo de juegos, además de dejar volar la imaginación, puede ayudar a que la rutina de ir al médico resulte menos misteriosa.

