Tras el suicidio del maestro Alberto Israel Jasso Cruz, acusado de presunto abuso sexual en el IEMS plantel Carmen Serdán, exalumnos y estudiantes cercanos salieron en su defensa en redes sociales y medios para exigir que se limpie su nombre.
Sus alumnos lo describen como una persona ejemplar y un apoyo constante. Aseguran que jamás tuvo comportamientos inapropiados ni insinuaciones con ellos, calificando la acusación de injusta y exigiendo a las autoridades esclarecer los hechos.
Antes de quitarse la vida, el docente envió una carta negando los hechos, en la que afirmó que solo tocó el hombro de la joven para despertarla en su cubículo tras ser citado para apoyarla académicamente.
El IEMS pidió respetar el derecho a la presunción de inocencia, mientras que la familia de la estudiante señalada se ha mantenido en silencio.