La comunidad científica ha encendido las alarmas ante el desarrollo de el "Super Niño" que podría marcar un hito en los registros meteorológicos. Aunque su aparición no tiene una fecha exacta en el calendario, ocurre en ciclos que oscilan entre los dos y siete años.
El Super Niño: ¿Qué es y cada cuánto ocurre?
El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas en el Océano Pacífico ecuatorial. Este calentamiento altera los patrones de circulación atmosférica a nivel global, modificando el clima en regiones distantes.
Cuando el aumento de la temperatura superficial del mar supera los 1.5°C o 2°C por encima del promedio, los expertos lo catalogan como un "Súper Niño" debido a su capacidad de generar eventos ambientales extremos.
La UNAM, señaló que los modelos actuales sugieren que este evento será similar o incluso más potente que los vividos en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, considerados los más devastadores de la historia reciente.
Principales efectos en el país
La llegada de un "Niño fuerte" durante la segunda mitad del año implica un cambio radical en la disponibilidad de recursos y la seguridad civil. Entre las consecuencias directas se encuentran:
- Alteración del ciclo de lluvias: Se prevé un incremento significativo en las precipitaciones durante el invierno, pero una reducción crítica en la temporada de verano.
- Aumento de temperaturas: El fenómeno potencia el calentamiento global, elevando las temperaturas promedio y exacerbando las olas de calor.
- Impacto agrícola y pesquero: El cambio en la temperatura del agua afecta la biodiversidad marina, mientras que las sequías prolongadas ponen en riesgo la producción de alimentos.
Estados más afectados en México
Aunque el impacto es nacional, ciertas regiones enfrentan vulnerabilidades específicas según la temporada:
- Norte y Noroeste: Estados como Baja California, Sonora y Chihuahua suelen registrar inviernos mucho más húmedos y fríos de lo habitual, aumentando el riesgo de inundaciones.
- Sur y Sureste: En contraste, entidades como Chiapas, Oaxaca y Tabasco suelen experimentar sequías intensas durante los meses de verano, afectando los niveles de las presas y la agricultura de temporal.
- Zona Centro: Se observa una mayor incidencia de ondas de calor extremas que afectan la salud pública y el consumo de energía.
Diferencia entre El Niño y La Niña
Es muy común confundir ambos eventos, ya que representan fases opuestas del mismo sistema climático. Mientras que El Niño se define por el calentamiento de las aguas del Pacífico, La Niña ocurre cuando estas mismas aguas se enfrían de manera inusual.
Sus efectos suelen ser inversos: si El Niño trae sequía al sur de México en verano, La Niña tiende a incrementar las lluvias y la actividad de huracanes en la cuenca del Atlántico.
Actualmente, la transición hacia un El Niño robusto marca el fin de un periodo de influencia de La Niña, preparando el escenario para un cierre de año bajo condiciones térmicas extremas.
