Elizabeth Machuca es una mujer que transformó el dolor por la desaparición y posterior feminicidio de su hermana en una lucha colectiva.
Desde su organización acompaña a familias, ha denunciado fallas graves en el sistema de justicia y ha emprendido una misión que parece imposible.
“Mi hermana fue encontrada en la calle con una herida violenta, junto a una persona que supuestamente era su pareja”, expresó a Azteca Noticias.
Hermana de víctima de feminicidio creó colectivo para ayudar
A raíz de la desaparición y feminicidio de su hermana en el año 2017, decidió fundar un colectivo para poder apoyar a familias que sufren el mismo dolor.
“Iniciamos con el colectivo Flores en el Corazón, que brinda acompañamiento a madres de personas desaparecidas y madres de mujeres asesinadas”, explicó.
Justicia en México ha dado la espalda a activista
Desde que emprendió el difícil camino del activismo, esta mujer se sigue enfrentando a un ineficiente sistema de justicia mexicano.
Desde policías de todos los niveles hasta ministerios públicos y fiscales que no hacen bien su trabajo.
“Desde un inicio, cuando se levantan las denuncias, hay muchos vicios: no integran bien las carpetas, no mandan los oficios correctos, ni siquiera se toman el tiempo de investigar bien. Y si tienen tiempo, y si no, ni siquiera te levantan la denuncia y te mandan dos días después”, expresó Elizabeth Machuca.
Autoridades cierran la puerta a familias de víctimas
Así es como miles de familias terminan llegando a instituciones de puertas cerradas, vallas que impiden el paso a quienes están exigiendo justicia.
Ha sido tanta la frustración que inició una misión que parece imposible. Ella y su colectivo han viajado por todo el país visitando las fiscalías locales y entregando datos genéticos de los desaparecidos del Estado de México para facilitar su localización; es decir, realizando el trabajo que la autoridad debería hacer.
“Para solicitar el acceso a semefos, a la plataforma que tienen las fiscalías, para revisar plataformas, fotos, catálogos de personas no identificadas, solicitar los datos y hacer confrontas directas con esos restos que están en otros estados”, dijo la activista.
Hoy esta historia cobra mayor relevancia debido a que el gobierno federal ha rechazado el reciente informe del Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU, que advierte que en México se están cometiendo crímenes de lesa humanidad.
“Yo creo que lo que tenemos que hacer es reconocer que tenemos una crisis de derechos humanos y eso incluye que el Estado ya no tiene capacidad para garantizar la vida, la integridad y la propiedad de sus habitantes. Nos sirve que el Estado reconozca que la situación es crítica y que necesitamos ayuda internacional”, comentó Juan Martínez Pérez, especialista en derechos humanos.