En América Latina, los gobiernos autoritarios buscan considerarse los únicos dueños de una verdad absoluta. Como no pueden presumir logros ni someten a todos los periodistas críticos, crean plataformas al vapor y pagan a sujetos para que se conviertan en altavoces de la narrativa oficial.
Ejemplos hay muchos: basta recordar a Nicolás Maduro, dictador depuesto de Venezuela y pupilo de Hugo Chávez, quien bailaba en cadena nacional y tenía a su disposición una maquinaria de propaganda. Tampoco hay que irnos tan lejos: “Lord Molécula” y otros personajes forman parte de dudosos portales, bajo el disfraz de periodistas, sólo se dedican a aplaudir al régimen y atacar a los críticos.
El “universo paralelo": Cómo los regímenes autoritarios crean sus propios medios
La receta de los regímenes autoritarios es crear un “universo paralelo de medios”, que contrastan con los “medios hegemónicos” de comunicación, como les llaman ellos, explica Gelet Martínez, directora de Digital News Association, a Azteca Noticias. Agregó que estos medios alternativos tienen un financiamiento desconocido.
“Un gran despliegue de influencers y periodistas que se llaman independientes, pero que realmente se han convertido en voceros de estas narrativas autoritarias”, destacó.
Infodemia y la estigmatización: Cuando el Estado califica la verdad
Otra arista preocupante es cuando el Estado, lejos de generalizar buenas prácticas de transparencia y acceso a la información, utiliza a las instituciones gubernamentales para estigmatizar a periodistas, como la plataforma Infodemia, que en repetidas ocasiones ha descalificado reportajes periodísticos sólidos, pero sin una metodología que lo respalde.
Ello lo ha hecho caer en pifias, como el video supuestamente generado con Inteligencia Artificial de una mujer tomando el sol en Palacio Nacional.
Transparencia vs. Libertad de Expresión: Las obligaciones legales del Gobierno
Al respecto, Diana Ronquillo, abogada especialista en radiodifusión y telecomunicaciones, considera que la actividad de Infodemia, la de “tachar de verdad o mentira” la actividad de los periodistas, es algo que “un gobierno no lo debe hacer”.
Ronquillo enfatiza: “El gobierno no tiene derecho a libertad de expresión, el gobierno tiene obligación de transparencia, por eso el gobierno sí está obligado a decir cosas que sean verdaderas, cosas que sean veraces”.
Infodemia desata polémica: ¿gasta millones de pesos públicos en desprestigiar a periodistas independientes?
El Cuarto Poder bajo ataque: La manipulación ciudadana en la era del populismo
La víctima en esta guerra de declaraciones y censura es la ciudadanía, considera Uriã Fancelli, analista internacional y autora de “Populismo y negacionismo”, ya que de esa forma, los regímenes aprenden cómo manipular a la población.
Cabe recordar la actividad principal del periodismo, llamado como el Cuarto Poder: vigilar al Estado, al resto de los tres poderes, no aplaudir sus acciones.