El proceso judicial en contra de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública en Tabasco durante la gestión de Adán Augusto López, ha entrado en una etapa definitiva. Este lunes concluyó formalmente la fase intermedia del juicio donde se le acusa de secuestro, extorsión y asociación delictuosa en agravio de un empresario local. La Fiscalía del Ministerio Público sostiene una hipótesis contundente: el exjefe policial operaba presuntamente como el líder máximo y la cabeza operativa del grupo criminal "La Barredora" en territorio tabasqueño.
De acuerdo con los señalamientos presentados por la representación social, Bermúdez Requena formaría parte activa de este grupo delictivo desde el año 2017. Lejos de combatir a la delincuencia, el exfuncionario habría utilizado de forma sistemática sus altos cargos públicos y el aparato de seguridad estatal para facilitar, proteger y beneficiar las operaciones de la red criminal en diferentes municipios de la entidad.
“La Barredora”: la sombra que persigue a Adán Augusto en Tabasco
El Ministerio Público blinda las pruebas; defensa no logra excluir testimonios
A pesar de la estrategia legal desplegada por los abogados del exsecretario, la defensa sufrió un revés importante durante el desahogo de esta etapa. El equipo legal de Bermúdez Requena intentó desestimar y dejar fuera del expediente los testimonios clave que lo vinculan directamente con los integrantes de "La Barredora"; sin embargo, el juez de control determinó que ninguna de las pruebas presentadas por el Ministerio Público fuera excluida, blindando el caso de cara a la siguiente fase.
La severidad de los delitos imputados se refleja en la pena solicitada por la Fiscalía. El agente del Ministerio Público ha requerido formalmente una condena de hasta 154 años de prisión para el exjefe de seguridad, además de su inhabilitación definitiva para desempeñar cualquier cargo público y el pago de una histórica reparación del daño que supera los 600 millones de pesos en beneficio de la víctima afectada por la red criminal.
Amparo frena temporalmente el arranque del juicio oral
Con el cierre de la fase intermedia y la admisión de la totalidad de las pruebas, el camino parecía libre para decretar la apertura del debate definitivo; no obstante, el proceso ha entrado en una pausa estratégica. El juez de la causa se reservó fijar una fecha exacta para el inicio del juicio oral debido a que todavía se encuentra pendiente por resolver un juicio de amparo que promovió la defensa del imputado.
Este recurso constitucional se mantiene como la última carta de Bermúdez Requena para intentar frenar el avance del proceso o modificar los términos de la acusación. Mientras los tribunales federales resuelven el amparo, el exzar de la seguridad de Tabasco permanecerá tras las rejas, en espera del arranque de un juicio histórico que promete sacudir los círculos políticos del estado por las presuntas redes de complicidad oficial con el crimen organizado.
