La madre buscadora Minerva González Roque, conocida como “Minita”, pasó siete años buscando a su hijo José Martín, sin imaginar que en agosto de 2026 perdería la vida tras ser atropellada por un camión de transporte público en calles del Centro Histórico de Puebla.
Aunque “Minita” logró localizar a su hijo, quien había desaparecido en 2018, continuó apoyando al colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla; mismo que dio a conocer la triste noticia.
Madre buscadora muere tras ser atropellada en Puebla
De acuerdo con los reportes, Minerva, de 83 años, murió luego de ser embestida por una unidad de la Ruta 67 en el cruce de la calle 10 Poniente y 9 Norte, en el Centro Histórico de Puebla.
Los hechos ocurrieron la tarde del jueves 13 de agosto, pero en ese momento se desconocía la identidad de la víctima, y solo se sabía que el chofer de la unidad se había dado a la fuga.
Al percatarse de lo ocurrido, comerciantes de la zona se movilizaron para dar con el hombre y ayudar en su captura. Horas más tarde, se dio a conocer que la víctima se trataba de "Minita".
Minerva buscó durante siete años a su hijo desaparecido en 2018
José Martín fue visto por última vez el 22 de noviembre de 2018 en el municipio de Amozoc, Puebla. Desde entonces, su madre comenzó una búsqueda que se prolongó durante más de siete años.
Como integrante del colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla, Minerva nunca perdió la esperanza de volver a reunirse con su hijo de 50 años.
Después de 9 años, la respuesta llegó, pero no de la forma en que esperaba. En noviembre de 2025, la Fiscalía General del Estado de Puebla informó a Minerva que los restos de José Martín habían sido identificados.
La investigación permitió establecer que José había sido localizado sin vida desde el 23 de noviembre de 2018, apenas un día después de que se reportara su desaparición, aunque el cuerpo había permanecido durante años sin ser identificado en instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo).
Nueve meses después de encontrar a su hijo, "Minita" murió atropellada
En su momento, el colectivo denunció las dificultades y trabas que, de acuerdo con sus integrantes, rodearon el caso de José Martín, quien por 7 años permaneció en la Semefo, sin que las autoridades supieran que allá afuera había una madre que buscaba respuestas.
Cuando finalmente logró encontrarlo, tuvo la oportunidad de despedirse de él, pero poco después su propia vida terminó de manera inesperada en las calles de Puebla.
