Presentarse en una plaza pública sin acarreados es la verdadera prueba de popularidad. No es lo mismo organizar eventos masivos en el Zócalo o el Monumento a la Revolución con pase de lista, chantajes y camiones pagados por gobernadores, que acudir a un estadio lleno de personas que compraron su boleto y expresan libremente su opinión.
¿Qué presidentes asistieron a inauguraciones deportivas en México?
Hasta ahora, los presidentes habían acudido a este tipo de ceremonias, incluso en momentos complicados para su imagen pública.
Gustavo Díaz Ordaz estuvo presente en la inauguración de los Juegos Olímpicos de México 1968. Durante el evento fue recibido con gritos de “asesino”, rechiflas y protestas que se escucharon a lo largo del estadio.
No tuvo un solo minuto de calma durante el discurso que pronunció ante miles de asistentes, en medio de abucheos y consignas en su contra.
¿Qué ocurrió en los Juegos Olímpicos de México 68?
La ceremonia de inauguración se realizó apenas días después de los acontecimientos de Tlatelolco, por lo que el ambiente era especialmente tenso.
Las manifestaciones contra Díaz Ordaz fueron constantes durante el acto protocolario. Sin embargo, la transmisión de televisión realizó encuadres cerrados que evitaron mostrar gran parte de las protestas y ocultaron los gritos que se escuchaban en el inmueble.
¿Cómo fue la inauguración del Mundial de 1970?
Dos años después, Gustavo Díaz Ordaz sabía lo que podía ocurrir en la inauguración de la Copa Jules Rimet de 1970.
El evento se llevó a cabo en el Estadio Azteca y nuevamente los gritos y rechiflas contra el mandatario se hicieron presentes, recordando el descontento social que persistía en distintos sectores de la población.
La escena quedó registrada como uno de los momentos más tensos en la relación entre el poder político y los grandes eventos deportivos celebrados en México.
¿Por qué llama la atención la ausencia presidencial en el Mundial?
La ausencia de la titular del Ejecutivo en una inauguración de esta magnitud marca un hecho inédito en la historia reciente de México como sede de eventos deportivos internacionales.
El debate se ha trasladado a las redes sociales y al ámbito político, donde distintos sectores han interpretado la decisión desde perspectivas encontradas sobre representación, popularidad y exposición pública.