La zozobra se ha apoderado de una familia en Mazatlán, Sinaloa, tras la misteriosa desaparición de María Cecilia Berrelleza y Cristina Pérez. Han transcurrido más de 30 días desde aquel 21 de julio en que se les vio por última vez, y sus seres queridos continúan sin rastro ni señal alguna de su ubicación.
El dolor y la incertidumbre marcan la vida de Nadia, quien asume la responsabilidad de la búsqueda
La desesperación es tal que la familia ha tomado una medida extrema: ofrecen su automóvil, un bien fundamental para su negocio, a cambio de cualquier pista que conduzca al paradero de las jóvenes. Este gesto refleja la inmensa angustia de quienes ya no saben a qué puerta llamar.
El dolor y la incertidumbre marcan la vida de Nadia, hermana de Cecilia
Nadia Berrelleza, hermana de Cecilia, comparte el profundo dolor que envuelve a su familia. En sus propias palabras, cada vez que oye una mención o ve una fotografía de su hermana.
La pena es constante y agobiante. En un intento por salvaguardar a sus padres de la carga emocional, Nadia ha asumido una gran parte de la responsabilidad, aunque el dolor que experimenta es inmenso. Sus padres persisten incansablemente en la búsqueda, incluso en las horas más tempranas de la madrugada, con la esperanza de hallar alguna pista, aunque sea diminuta. Es un calvario que Nadia no creyó posible, especialmente para su hermana, una persona conocida en la comunidad por su trabajo.
Cecilia Cristina acudieron a un desayuno y no las volvieron a ver
La última vez que se supo de ellas fue cuando iban a un almuerzo con dos amigas, Guadalupe y Alexia. Las cuatro jóvenes se dirigieron al domicilio de un conocido de Guadalupe, en la zona del fraccionamiento El Toreo. En ese sitio, se perdió toda comunicación a través de sus teléfonos celulares.
Dos días después, Guadalupe y Alexia reaparecieron sin mayores explicaciones. Al contactarlas, Lupita le aseguró a Nadia que todo se trataba de un error y que las mujeres pronto serían liberadas. Confiada en esa promesa, Nadia regresó a casa con un efímero alivio, creyendo que la situación se resolvería. Sin embargo, más de un mes ha transcurrido desde esa declaración.
A medida que pasaban los días, comenzaron a circular rumores y a recibirse llamadas que implicaban a la joven que había sido liberada. A pesar de que la familia presentó evidencia que consideraban relevante a las autoridades, el proceso no ha mostrado un progreso sustancial.
A la fecha, la hermana de Cecilia considera que hay muchos cabos sueltos y una falta de avance en la investigación, a pesar de la paciencia que ha demostrado con las agencias de justicia.
Finalmente, Nadia reafirmó la recompensa: su automóvil sigue disponible para quien provea información precisa y verídica que permita el regreso de María Cecilia y Cristina.