Aarón, concubino de María, no entiende cuál es la urgencia de saber en qué se gasta el dinero de su mujer; advierte que, con pruebas, le puede callar la boca a María para demostrarle que su dinero está bien invertido. Además, Aarón asegura que María no necesita dinero porque en casa de su hermana tiene de todo y le pide que deje de preocuparse por su dinero y se preocupe de su hija. Se supone que Aarón está construyendo una casa para él y María con el dinero María... ¿será cierto?










