Alberto, la nueva pareja de Sol, se presenta en la clínica de emociones muy molesto, pues no ven con buenos ojos el hecho de que él lleve al hijo de Sol a hacerse ‘hombrecito’ con mujeres y a beber alcohol. Sin embargo, Alberto sostiene que Gael, el hijo de Sol, estará mejor con él y con Sol, en lugar de que él viva con su abuela. Lo que no sabe Alberto es que ahora podría enfrentar problemas legales por inducir a su hijastro a los vicios.