Ana, hija de Malena y Ricardo, entra a la clínica de emociones para revelar que está muy decepcionada de su papá y de su hermana, pues dice que su mamá toma y es una irresponsable, pero en realidad está pasando por un duelo. Ana asegura que ella y su mamá se cuidan juntas y niega rotundamente que llegan al exceso cuando salen de fiesta; sin embargo, Rocío le expondrá la verdad y tratará de hacerla reflexionar sobre los peligros que pueden correr.