Betzabet llega a la clínica de emociones muy molesta para defender a su hija, quien ha sufrido malos tratos durante mucho tiempo, aunque confiesa ya no sentir amor por su ex. Aunque Betzabet trata de proteger a su hija, Rafael advierte que seguirá tomando decisiones que le beneficien a él, aunque tenga que enfrentar a la ley. Betzabet confiesa que ella esperaba que fracasara su hija con Rafael, pues desde el inicio sabía que él era ventajoso.