Felipe, amante de Judith, llega desesperado a la clínica de emociones y, como era de esperarse, fue mal recibido por Roberto y Samuel. Felipe le ofrece una relación formal a Judith, con quien ha salido durante cuatro meses. Judith revela que tiene miedo de tomar la decisión, pues Roberto es muy agresivo; sin embargo, Judith confiesa que se quiere divorciar.