Francisco, el hermano de Ivette, entra a la clínica de emociones y revela que se siente decepcionado y frustrado porque lleva tiempo desempleado. Cuenta que él y su hermana dejaron perder el negocio que sus papás sacaron adelante con mucho esfuerzo. Ivette le pidió dinero prestado a su tía y ahora no le quiere pagar porque dice que no tiene cómo y se niega a vender su carro para liquidar su deuda. La tía de Francisco advierte que está dispuesta a cobrarle intereses. Mientras tanto, Francisco culpa a su hermana de tomar malas decisiones y dejar perder el dinero de su tía. ¿Lograrán conciliar la deuda y dejar todo atrás?