Hilda advierte que Carolina y Rafael desaparecieron a su suegra porque querían quedarse con su casa y con sus locales. ¿Qué casualidad que nunca le permitieron ayudarles a buscarla? Lo que le parece curioso es que ellos ya viven en su casa. Hilda asegura que Carolina y Rafael no esperan que su suegra regrese, pues ya están disfrutando de sus cosas.