La prima de Ivette siempre ha sido una envidiosa y está resentida porque nunca ha podido estar a su altura. Ahora, quiere cobrar un dinero que no le pertenece y, en el fondo, se lo quiere quedar. Ivette advierte que le pagará a su tía cuando pueda. Mientras Andrea asegura que Ivette es una aprovechada, Ivette revela para qué le pidió ese dinero a su tía y cuenta que su hermano abrió su propio negocio y se llevó a sus clientes y a algunos empleados. ¿Debería apurarse a pagarle a su tía?