Mónica, amiga de María, entra a la clínica de emociones para revelar que han sido amigas y vecinas durante años. Mónica confiesa que hace unos días, durante una reunión en su casa, se le perdieron varias cosas: su celular, una pieza de plata y diez mil pesos. A esa reunión acudieron Ana, María y Carlos. Al escuchar su testimonio, Ana no tarda en reaccionar.