Ana aseguró que es ella quien toma las decisiones dentro de su hogar, por lo que permitió que su yerno, Óscar, viviera en la casa de su esposo. Además, reconoció que aceptó que su hija, Alejandra, dejara de trabajar, ya que el acuerdo era recibir 5 mil pesos mensuales por parte de Óscar. Sus declaraciones generaron controversia al poner sobre la mesa el impacto que esta decisión ha tenido en la dinámica y la tranquilidad de la familia.