Roxana se arrepiente mucho de lo que hizo, pero le pide a su hija que entienda que no se encontraba en sus cinco sentidos. A partir de este grave ‘error’, la familia de Roxana se cae a pedazos y Roberto, su pareja, la quiere correr de la casa. Sin embargo, Roxana pide que Eduardo, el novio de su hija, se haga responsable de lo que hicieron, pues no es la única culpable.