La tensión entre Natalia Alcocer y Mónica Escobedo no comenzó dentro de La Granja VIP. Antes de compartir la misma casa y enfrentarse a las dinámicas del reality, ambas ya cargaban con una diferencia que había surgido a raíz de comentarios que Mónica hizo sobre Natalia y su proyecto infantil. De acuerdo con lo que Natalia ha contado dentro de la granja, cuando comenzó a enterarse de que existía un conflicto con Mónica, ella no entendía de dónde venía el problema. La situación habría surgido después de que la comediante cuestionara aspectos relacionados con Natalia y su proyecto Viki Tiky World, incluyendo comentarios sobre su edad.
El comentario que marcó su relación antes del reality
Natalia también ha recordado que Mónica llegó a hacer una comparación relacionada con sentirse “frustrada a los 40 años”. Esa declaración, según la versión de Natalia, fue uno de los motivos por los que la diferencia entre ambas comenzó a tomar forma. Sin embargo, no se ha encontrado una fuente pública independiente que permita comprobar literalmente esa frase, por lo que corresponde atribuirla a la versión que Natalia ha dado sobre el episodio. El tema volvió a cobrar relevancia una vez que ambas entraron a La Granja VIP. A diferencia de otros conflictos que comenzaron durante la convivencia, Natalia y Mónica ya tenían un antecedente que podía influir en su relación dentro del programa.
Sin embargo, durante los primeros días del reality ocurrió un acercamiento entre ambas. Mónica buscó a Natalia para hablar en el gimnasio y reconoció que se había formado una percepción equivocada sobre ella. La comediante le ofreció una disculpa por haber juzgado su proyecto sin conocer completamente la historia que había detrás. La conversación terminó en buenos términos. Mónica incluso le expresó a Natalia que quería tenerla como amiga, mientras que “La Vikinga” aceptó sus disculpas y ambas dieron por cerrado aquel capítulo.
Pero ahora que las dos continúan conviviendo en la granja, el antecedente vuelve a resultar relevante. Las diferencias actuales adquieren otra dimensión porque no se trata de dos participantes que apenas están conociéndose: ya existía una percepción previa que tuvieron que enfrentar antes de intentar comenzar de cero frente a las cámaras. La pregunta ahora es si aquella reconciliación realmente logró dejar el pasado atrás o si las nuevas diferencias terminarán reabriendo una historia que parecía superada.
