Una nueva dinámica sorprendió a los Granjeros de La Granja VIP este sábado 26 de septiembre: la Lotería Disney. Azalia Ojeda fue la encargada de explicar este nuevo juego, donde los participantes recordaron los momentos más bonitos de sus infancias gracias a juguetes que solían utilizar cuando eran niños.
El juego consistía en que cada Granjero debía agarrar una carta y, además, elegir a uno de los participantes para que sea el cantor de la lotería, siendo Kunno el designado. El primer Granjero que consiguiera llenar por completo su carta se convertiría en el ganador. En caso de completar la carta, el paso siguiente era escoger uno de los juguetes que se encontraban dentro de la caja.
Luego de elegir el juguete, el Granjero ganador debía compartir con el resto de sus compañeros un recuerdo de su infancia que surja a través del juguete seleccionado. Los participantes jugaron hasta acabar con los juguetes, por lo que dejaron algunas historias muy bonitas que merecen la pena destacar.

Las historias más destacadas de la Lotería Disney de La Granja VIP
Niurka Marcos
Niurka escogió el yakis como juguete para recordar su infancia. La vedette contó lo difícil que era conseguir juguetes en Cuba cuando era niña, destacando que unos simples yakis podían hacer felices a millones de cubanos.
“Los yakis eran, para nosotros los niños cubanos, como el juguete más sencillo, pero era el que más nos gustaba. También involucraba a las cañicas, que en Cuba eran llamadas las bolas. Eran los juegos que a mí me gustaban. Mi mamá también nos hacía muñecas de trapo”, expresó.
Kevyn Contreras
Kevyn “Bicolor” eligió el balero, pero para destacar que sus juguetes de pequeño eran muy distintos a lo que solían pedir los niños tradicionales. Desde muy chico soñaba con ser comediante, por lo que tenía juguetes que ayudaban a crear su propio “estudio”.
“Cuando un niño pedía la pista, yo pedía un micrófono; cuando un niño pedía un balón, yo pedía un disco para poder cantar. Cada año me llegaba un regalo con el que formaba mi equipo”, expresó. Luego continuó: “Mi madre siempre me compraba peluches, pero no para jugar con ellos: eran mi público”.
Pimpinela Escarlata
Pimpi escogió las canicas, pero el trasfondo de su historia marca un proceso de superación. El luchador mexicano reveló que de pequeño jugaba con las canicas, pero cuando se le acababan, le pedía a un vecino si podía obsequiarle algunas. Sin embargo, este lo hacía a cambio de abusar de él.
“Yo hacía en la pared un hoyito y la canica tenía que llegar al hoyo. Se me acababan las canicas y había un muchacho que se fue a Los Ángeles, un vecino que se llamaba Manuel, que lo mataron allá”, confesó Pimpinela.
“Fue el que me hizo travesuras. Me manoseaba, me hacía cositas. De allí los demás me hacían porque yo tenía 8 años y los demás tenían entre 14 y 15 años. Esas canicas me traen muchos recuerdos. Lo estoy superando”, cerró.
