Sin duda alguna, las reacciones no tardaron en llegar. Sergio Mayer Mori consiguió ser capataz por tercera ocasión, y eso sacudió al granero. Para algunos, fue motivo de celebración y orgullo al ver su constancia y fuerza; para otros, la preocupación y la angustia se hicieron presentes, pues saben que con él en el mando, la presión aumenta y las estrategias cambian.