Un equipo internacional de investigadores identificó un reptil hasta ahora desconocido para la ciencia en el bosque de Harenna, al sur de Etiopía. El animal recibió el nombre científico Dasypeltis albigularis y destaca por su garganta blanca al alimentarse de huevos. Mientras que estas 15 ranas tienen el tamaño de la punta de un lápiz en un zoológico.
Lo que debes saber de la serpiente africana
Las hembras alcanzan hasta 92 centímetros de longitud total, mientras que los machos llegan a unos 58 centímetros. Estas dimensiones permiten distinguirlo de algunos parientes cercanos, que suelen alcanzar tamaños mayores. Mientras que estas 4 poblaciones de ranas que se creían desaparecidas vuelven a ser detectadas después de casi dos décadas.

La coloración es otro rasgo importante para reconocerlo. Aunque muchos ejemplares presentan el dorso negro, también existen especies de tonos marrones claros, con manchas alargadas y pequeñas marcas blancas.
La piel que queda entre las escamas puede adquirir una apariencia grisácea con matices azulados, mientras que la garganta y parte del vientre muestran una tonalidad blanca que distingue al animal de otros integrantes del género Dasypeltis.
La serpiente que se alimenta de huevos
A diferencia de otras especies que capturan roedores, anfibios o pequeños vertebrados, Dasypeltis albigularis consume huevos de aves. Su anatomía le permite tragarlos enteros y romper la cáscara mediante estructuras vertebrales especializadas en la garganta. Después, el animal expulsa los restos de la cubierta por la boca.
Además, los investigadores describen al animal como no venenoso. Su pertenencia al género Dasypeltis lo integra en un grupo africano especializado en consumir huevos, con alrededor de 20 integrantes conocidos.
Los ejemplares habitan zonas de bosque denso situadas entre los 1,500 y los 1,700 metros sobre el nivel del mar. El área de distribución documentada comprende el bosque de Harenna, ubicado en las tierras altas del sur de Etiopía. Entre la vegetación de este entorno crecen plantas silvestres de café, y los investigadores relacionan el hábitat del reptil con la presencia de aves que construyen sus nidos en los árboles.






