Luis rompió el silencio ante las cámaras de MasterChef 24/7 para denunciar una situación que colmó su paciencia en la competencia: “Estoy muy enojado”, expresó el cocinero al descubrir que estaría siendo víctima de un robo de insumos como los electrolitos. Su revelación dejó sin palabras la sus compañeros.