Sin duda la repostería es una de las disciplinas que más hace temblar a los cocineros en las estaciones de MasterChef 24/7. Mientras que en los platos salados el instinto y la improvisación pueden salvar una salsa, en el terreno de los postres la precisión es una ley inquebrantable.
Durante las últimas clases, la Chef Lili les enseñó a los cocineros a dominar el azúcar, poniéndolos a preparar una serie de postres clásicos donde el gran protagonista de las mesas de degustación fue el emblemático tiramisú.
Para triunfar ante el implacable paladar de los jueces con este tesoro italiano, no se puede dejar nada al azar. Con el respaldo técnico de Larousse Cocina, te compartimos la receta infalible y los secretos de batido para ejecutar un postre suave, equilibrado y digno de subir directo al balcón de salvación.
¿Qué lleva el tiramisú? Así lo prepararon en MasterChef 24/7
Para armar esta joya en tu refractario, necesitas reunir con exactitud matemática los siguientes elementos:
- 3 huevos enteros
- 150 g de azúcar refinada
- 250 g de queso mascarpone
- 100 ml de vino de Marsala
- 1 pizca de sal
- 24 soletas frescas
- 600 ml de café cargado frío
- Cantidad suficiente de cocoa para espolvorear
Procedimiento:
El primer paso técnico es fundamental: separa las yemas de las claras. En un tazón profundo, blanquea las yemas con el azúcar hasta que esponjen y adquieran un tono pálido. Acto seguido, agrega el queso mascarpone y el vino de Marsala, mezcle y reserve. Este paso le otorgará al postre ese característico aroma licoroso que fascina en el set.
Por separado, bate las claras con la pizca de sal a punto de nieve firme. El éxito del postre radica en el siguiente movimiento: integra a la mezcla de queso con movimientos envolventes y reserve. Esto evitará que la preparación pierda el aire que la volverá sumamente tersa.
Para el armado, moja las soletas en el café frío y acomódalas en el fondo del refractario, cuidando que no se deshagan. Cubre con una capa de la mezcla de queso. Repite la operación colocando una capa más de soletas mojadas en café y el resto de la mezcla de queso. Para el toque final, espolvorea la cocoa en la superficie con un colador fino. Finalmente, refrigera durante 2 horas y sirve. Al cortar la primera porción, la consistencia firme pero cremosa demostrará que dominas las texturas al nivel de MasterChef 24/7.
