Nadie está exento de caer en un engaño. Esta vez le tocó a Hannah Murray, actriz británica conocida por dar vida a Gilly en Game of Thrones. Ella recientemente acaba de revelar que vivió una experiencia traumática tras involucrarse con un grupo que describió como una secta. De acuerdo con lo que contó en la entrevista, ella se unió a esta organización cuando tenía 27 años; ella lo único que buscaba era bienestar emocional y respuestas personales. Sin embargo, la situación terminó convirtiéndose en una pesadilla que la llevó a sufrir un episodio psicótico que derivó en su internamiento en un hospital psiquiátrico durante casi un mes.
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¿Por qué Hannah Murray decidió unirse a una secta?
La propia actriz explicó que durante la época en la que estuvo de promoción de sus memorias, atravesaba por una etapa muy complicada en su vida. Murray aseguró que en ese momento la organización le prometía paz interior, crecimiento personal y una conexión especial con aspectos espirituales. Eso le pareció algo muy positivo, pero con el tiempo, se dio cuenta de señales preocupantes.

La actriz contó que empezó a notar que existía un fuerte control sobre los miembros y una admiración extrema hacia el líder del grupo, elementos que hoy reconoce como señales de alerta.
El episodio de la actriz de Game of Thrones que terminó con su ingreso a un psiquiátrico
De acuerdo con el propio testimonio de la actriz, llegó el momento en el que comenzó a experimentar alucinaciones, pensamientos acelerados y una desconexión con la realidad. Ella perdió el control y se encerró en un baño mientras otros miembros intentaban ayudar. Fue ahí cuando los servicios de emergencia fueron llamados al lugar y, tras evaluar su estado, decidieron trasladarla a un centro psiquiátrico especializado.
¿Qué diagnóstico recibió la actriz de Juego de Tronos?
En ese lugar se le diagnosticó trastorno bipolar. Ahora la actriz busca que su experiencia ayude a reducir el estigma que aún tiene la sociedad con relación a la salud mental. Ella quiere que las personas vean que no es para siempre y que, si se tratan, pueden salir adelante.
