El Servicio Meteorológico Nacional ha confirmado que las condiciones características del fenómeno de "El Niño" ya se encuentran presentes en el océano Pacífico ecuatorial, pero, ¿qué significa esto? te explicamos.
Según los reportes de la Comisión Nacional del Agua, este evento climático no solo ha iniciado, sino que se anticipa un fortalecimiento constante durante los meses venideros.
Los modelos actuales sugieren una evolución acelerada del patrón, con una proyección de hasta un 63 % la probabilidad de que el fenómeno escale a una categoría considerada como muy fuerte.
¿Cuándo se sentirían los efectos de "El niño en México?
Este nivel de intensidad se estima para el trimestre que comprende desde noviembre de 2026 hasta enero de 2027, impactando directamente en las condiciones atmosféricas del hemisferio norte.
¿Qué implica realmente la fase de "El Niño" en México?
Este fenómeno, identificado científicamente como la etapa cálida del ciclo de El Niño-Oscilación del Sur, ocurre cuando la superficie del mar en el Pacífico central y oriental experimenta un calentamiento anormal.
Este cambio térmico altera profundamente la circulación de la atmósfera, debilitando los vientos alisios habituales. Aunque estos eventos suelen aparecer en ciclos de 2 a 7 años, su presencia puede extenderse por lapsos de hasta 18 meses. Su capacidad para transformar los patrones meteorológicos globales es considerable, elevando los riesgos de eventos extremos como sequías, inundaciones y olas de calor intensas en diversas latitudes.
Del invierno a la canícula: El impacto desigual del fenómeno en territorio nacional
En el territorio mexicano, las consecuencias de este patrón varían drásticamente dependiendo de la época del año. Durante el invierno, es común observar temperaturas inferiores a los promedios históricos en regiones del centro y norte del país.
En contraste, los meses de primavera y verano suelen presentar anomalías de calor, especialmente cuando se conjugan con una falta de humedad. Una de las preocupaciones principales es la extensión del periodo de Canícula, provocando una reducción inusual de las precipitaciones durante más tiempo.
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En cuanto a la actividad ciclónica, el fenómeno favorece una mayor formación de sistemas tropicales en el Pacífico, cuyas trayectorias tienden a distanciarse de las costas nacionales. Por el contrario, en el Golfo de México y el mar Caribe, se espera una disminución en la frecuencia de estos meteoros.
Durante la primavera, el incremento de las temperaturas y la escasez de agua se vuelven factores críticos que elevan el peligro y la severidad de los incendios forestales, mientras que, en la etapa invernal, las zonas del noroeste, noreste y la Península de Yucatán podrían experimentar mayores niveles de lluvia y un flujo más constante de frentes fríos.
