El mito de que los sismos también pueden ser provocados por el calor y las altas temperaturas que hay en nuestro país ha sido aclarado por algunas autoridades expertas en movimientos telúricos.
Profesionales como el Servicio Sismológico Nacional y el Centro Nacional de Prevención de Desastres contestaron: ¿los temblores también pueden ser causados por el calor?
Existe el "clima de sismo"
La idea de que el "clima de sismo" existe forma parte de las dudas que se generan cuando estamos en temporadas donde las temperaturas son altas, especialmente durante los meses de primavera y verano.
Muchas personas asocian el ambiente bochornoso, el cielo despejado o el calor con una señal de alerta de que ocurrirá un movimiento fuerte; sin embargo, este punto de vista puede ser más una coincidencia que una realidad.
El clima ocurre en la atmósfera y los sismos en el subsuelo
Los expertos explican que los fenómenos del clima como el calor, el viento, la lluvia o el granizo se generan en la atmósfera, la capa que envuelve a la Tierra, la cual apenas interactúa con el suelo.
Los sismos se originan en las profundidades de la Tierra que van desde los 5 hasta lo 100 kilómetros dentro de la corteza, donde las placas tectónicas se acumulan y liberan energía constantemente, sin ser afectadas por lo caliente del sol.
La temperatura interna de la Tierra no cambia por las estaciones
En las profundidades, donde se rompen las rocas y hay fallas geológicas, las temperaturas son muy altas por el propio calor interno del planeta.
El calor del ambiente no tiene la capacidad de entrar tantos kilómetros al interior de la corteza como para alterar la presión de las placas tectónicas o acelerar un sismo.
Es posible predecir un sismo
Hasta el día de hoy, ninguna institución científica a nivel mundial cuenta con la tecnología o los conocimientos necesarios para predecir la fecha, hora, lugar o magnitud de un temblor.
Los sismos ocurren de manera aleatoria cualquier día de los 365 del año, no importa si hace frío o mucho calor, por lo que asociarlos con el clima no tiene validez científica ni basada en el testimonio de ningún experto, aunque sí puede haber una gran coincidencia.
