Un motociclista evitó que un conductor se convirtiera en víctima de la estafa de la "Llanta ponchada", uno de los fraudes más comunes en calles de la Ciudad de México (CDMX), tras percatarse de actitudes sospechosas por parte de dos sujeto. Así fue el modus operandi.
"Jefe, súbase lo van a robar (...) Súbase, súbase rápido", se puede escuchar al joven.
El 'modus operandi' de la estafa de la llanta ponchada: Así operan las bandas
En la estafa de la 'llanta ponchada', por lo general, los delincuentes operan en grupos de tres o más personas. El fraude comienza cuando un sujeto le hace señas a un conductor para indicarle que hay un problema en una de sus ruedas, ya sea que esté ponchada o tenga algún desperfecto.
Por el temor a un accidente, las víctimas se orillan para detener el auto y bajarse a revisar qué pasa con las llantas, y es ahí, cuando los delincuentes se ofrecen a ayudarlos a "revisar el vehículo".
En esta ocasión, presuntamente, los delincuentes tenían la intención de asaltar al sujeto que viajaba a borde de un vehículo de color negro; sin embargo, en otros casos suelen identificarse como "mecánicos", ofrecen sus servicios para posteriormente cobrar una cantidad excesiva por las supuestas "reparaciones".
¿Cómo protegerse de la estafa de la "llanta ponchada" en CDMX?
¡No te bajes del carro! Si vas manejando por las calles de la Ciudad de México y notas que te hacen señas sobre algún problema con tu vehículo, lo primero que tienes que hacer es mantener la calma y seguir estos consejos:
- Ignora las señales; no hagas contacto visual, no respondas a los gritos y continua avanzando a una velocidad moderada.
- No te detengas y avanza a un sitio más concurrido; si sospechas sobre una avería, maneja hasta una gasolinera para poder revisar tu auto.
- En caso de detenerte, asegura el perímetro en la zona antes de bajas de tu vehículo.
- Rechaza ayuda externa; si se acercan para ofrecerte ayuda no la aceptes.
