Cada vez que la tierra se mueve en el sur del país, el estado de Guerrero suele colocarse en el centro de los reportes de sismo. No es algo casual que esta región registre una actividad tan frecuente en todo el año.
Detrás de estos movimientos telúricos existen procesos estudiados por los especialistas.
¿Por qué tiembla tanto en Guerrero?
Según los reportes de Protección Civil y el Servicio Sismológico Nacional, la causa principal de que tiemble mucho es la interacción entre dos grandes pedazos de la corteza terrestre: la placa de Cocos y la placa de Norteamérica.
La primera se desliza por debajo de la segunda en un proceso llamado subducción. Esta fricción acumula mucha energía que se libera de golpe con ondas sísmicas.
¿Qué es la Brecha de Guerrero?
A lo largo de la costa guerrerense existe una parte muy vigilada por la ciencia, llamada la Brecha de Guerrero. Se trata de una franja de la costa que abarca desde Zihuatanejo hasta Acapulco donde, por más de 100 años, no se ha registrado un choque telúrico de gran magnitud.
Al no liberar energía constantemente en esa zona, los expertos mantienen el área bajo observación ante la posibilidad de un movimiento importante.
¿Cuál ha sido el sismo más grande en la historia de Guerrero?
El sismo más potente registrado con epicentro en las costas de Guerrero ocurrió el 14 de abril de 1907.
Conocido como el terremoto de Acapulco-San Marcos, tuvo una magnitud de entre 7.9 y 8.2.
El impacto fue tan fuerte que provocó serios daños en el puerto, cuarteaduras profundas en la Ciudad de México e incluso un tsunami.
Guerrero concentra una cuarta parte de los temblores del país
Por el punto donde se localiza, el estado de Guerrero cuenta con cerca del 25% de todos los temblores que se registran al año en México.
La mayoría de estos movimientos son de magnitud baja o moderada, sirviendo como una parte donde la tierra libera parte de la presión que acumula.
Recomendaciones básicas para los sismos
Ante este escenario, las autoridades insisten en no caer en pánico y mantener siempre listos los planes familiares de protección civil.
Es clave ubicar las zonas de menor riesgo dentro de casas y centros de trabajo, participar en los simulacros y tener a la mano los números de emergencia ante cualquier emergencia.
