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Frente común en Nopala, Hidalgo: Habitantes exigen frenar autopista que divide su comunidad

Habitantes de Jagüey Blanco exigen frenar una autopista en Nopala que atravesará su comunidad, destruyendo casas, parcelas y el patrimonio de toda su vida.

Pobladores de Jagüey Blanco
Entre la incertidumbre y la resistencia: el grito de los habitantes por una consulta justa y real.|Captura de video

Pobladores de la comunidad de Jagüey Blanco en Nopala Hidalgo se manifestaron este sábado para protestar por la construcción de una autopista de 96 kilómetros que atravesaría su comunidad.

Los pobladores mencionaron que dicha autopista partiría el poblado; destruiría casas, parcelas y construcciones, que son el patrimonio de toda su vida. Denunciaron la falta de transparencia de las autoridades federales y locales para explicar el proyecto.

Comunidades de Nopala denuncian afectaciones ecológicas y falta de claridad en pago de tierras

Habitantes de la comunidad de El Jagüey, ubicada en el municipio de Nopala de Villagrán en el estado de Hidalgo, han comenzado un proceso de organización comunitaria. Esta movilización surge como respuesta directa al proyecto de construcción de una nueva sección de la autopista del Arco Norte, la cual tiene como propósito enlazar al estado de Hidalgo con San Juan del Río, en Querétaro.

El eje central de su protesta es la exigencia de que se detenga de manera inmediata la obra proyectada. Los pobladores denuncian que hasta el momento no han sido consultados por las autoridades correspondientes, vulnerando su derecho a la información y a la participación en decisiones que afectan directamente su territorio y su forma de vida tradicional en el Valle del Mezquital.

Entre los principales motivos de rechazo se encuentran los graves daños ambientales que la infraestructura causaría en la región. Los manifestantes advierten sobre alteraciones irreversibles en el entorno natural, afectando los ecosistemas locales, los recursos hídricos y las actividades productivas sostenibles que se desarrollan en esta zona rural de Hidalgo.

Asimismo, la comunidad señala una profunda incertidumbre y problemas económicos derivados del proyecto. Denuncian que las autoridades de los diferentes niveles de gobierno no les han establecido con claridad cómo se realizaría el pago por la afectación de sus tierras, lo que ha generado desconfianza y la percepción de haber sido engañados en gestiones pasadas.

Entre la incertidumbre y la resistencia: el grito de los habitantes por una consulta justa y real

Ante este panorama, los vecinos han comenzado a concentrarse para consolidar un frente de resistencia. Su expectativa es que la presión social obligue a las instancias gubernamentales y a los desarrolladores a frenar las obras y a establecer un proceso de diálogo y consulta previa, libre e informada antes de considerar cualquier avance.

La preocupación de los habitantes se agrava debido a que el trazo proyectado de la autopista partiría literalmente su comunidad. Para los residentes de El Jagüey, la división de su territorio no solo representa un obstáculo físico, sino una amenaza existencial que fragmentará el tejido social e histórico de este rincón del Valle del Mezquital.

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