Eduardo ya se cansó de que su ex lo busque para le solucione sus problemas; lo único que ha logrado es que él tenga problemas con su actual esposa. Eduardo está seguro de que Jimena no es hija suya y no lo hará cambiar de opinión, pues en su familia nadie ha tenido esa enfermedad. Sin embargo, la especialista de la clínica de emociones da su punto de vista y trata de orientar a Eduardo para que se haga responsable de Jimena. Eduardo asegura que él trató de echarle ganas con Jimena desde que nació, pero eventualmente no pudo más.