Rosa no pudo quedarse de brazos cruzados viendo cómo Abigail maltrata a sus padres; la gota que derramó el vaso fue cuando vio a los señores pidiendo limosna. Rosa está muy enojada por lo que están viviendo sus vecinos Claudia y Alejandro con su hija Abigail, pues, además de maltratarlos, los sacó de su entorno sin pensar en su bien. ¿Claudia y Alejandro podría protegerse legalmente de los abusos de su hija?










