Tras lo sucedido en la gala del viernes de Traición, ambos equipos terminaron muy molestos y, a diferencia de fiestas anteriores, no hubo integración entre los Granjeros. Para dejar en evidencia que esta vez no habría tregua, Natalia Alcocer tomó las cervezas que correspondían al grupo de los disfuncionales y las escondió detrás de unas pajas para evitar que alguien de la resistencia pudiera tomárselas.










