Mónica fue la primera participante de La Granja VIP en montar a caballo durante la clase de equitación impartida por Ernesto, pero vivió un momento inesperado cuando el animal comenzó a galopar. Mientras ella estaba sobre el caballo, apretó demasiado las piernas, lo que provocó que el animal interpretara la señal como una indicación para avanzar más rápido. Ante esta situación, Ernesto tuvo que detenerlo y explicarle cómo debía controlar sus movimientos. El instructor le indicó que no debía tensar ni apretar tanto las piernas, pues los caballos responden a las señales corporales del jinete. Así, Mónica recibió su primera lección práctica de equitación.










