MasterChef 24/7 suele ser un hervidero de tensión y miradas competitivas, pero también ocurre magia en esos pequeños momentos de camaradería que la televisión logra capturar durante la transmisión del 24/7. Durante una de esas charlas. Diego no dudó en compartir con María su secreto para preparar una deliciosa salsa de cacahuate para enchiladas.
Preparar una salsa con frutos secos tiene su complejidad; si te pasas de calor se amarga, y si no balanceas los ingredientes, puede quedar demasiado pesada. El método de Diego, sin embargo, apuesta por el equilibrio perfecto entre el picor sutil, la acidez del huerto y la untuosidad de la semilla.

La receta para preparar enchiladas con salsa de cacahuate al estilo MasterChef 24/7
El proceso que Diego le detalló a María arranca desde la base del color y el aroma. El primer paso consiste en limpiar e hidratar muy bien los chiles guajillo en agua caliente para que suelten toda su pulpa sin aportar amargor. Mientras el chile se suaviza, el verdadero sabor ahumado de la cocina mexicana entra en juego: en el comal se deben tatema mimosamente los jitomates, la cebolla y los dientes de ajo hasta que adquieran esas costras negras tan características.
Una vez listos, estos ingredientes se llevan a la licuadora junto con los guajillos y un chorrito del agua de la misma infusión de los chiles para facilitar el molido. Por separado, el cacahuate entra a escena. Se tuesta con cuidado para despertar sus aceites naturales y luego se procesa para integrarlo a la mezcla.
El secreto de la textura: Fue en este punto de la charla donde Emmanuel intervino para soltar un tip de oro que cambió por completo la perspectiva del plato. Según el cocinero, no hay que obsesionarse con dejar una crema completamente tersa.
No importa si el cacahuate no se liga perfectamente con el resto de la salsa; que queden pequeños tropezones le va a dar mucha más consistencia y un toque crujiente espectacular al dar el bocado.
Para coronar la preparación, toda esta mezcla regresa a una sartén bien caliente con un chorrito de aceite, dejando que se fría y se sazone a fuego lento hasta que espese.
