La tensión se apoderó de la cocina de MasterChef 24/7 durante el reto de eliminación. María no pudo contener las lágrimas al sentir el peso de la posibilidad de abandonar la competencia esta misma noche, mientras que Arturo se cuestionó si realmente merecía haber sido señalado como uno de los peores cocineros del reto anterior. Con emociones a flor de piel, ambos participantes dejaron claro que detrás de cada platillo existe un sueño por cumplir y una enorme determinación por seguir luchando por un lugar en la cocina más famosa de México.