El estado de Campeche ha sido señalado en los últimos meses por casos de censura, tras presuntas agresiones a la libertad de expresión y hostigamiento a periodistas.

Entre los nombres que resuenan son el de Héctor Zavala Martínez, quien denunció ser agredido mientras documentaba una protesta de expolicías en la capital del estado.

Agresión a periodista en pleno trabajo de cobertura

El incidente ocurrió en mayo de 2024, cuando el reportero grababa un video sobre una manifestación de expolicías que protestaban por los despidos injustificados y las agresiones sufridas durante un fallido motín.

Según su testimonio, el director de Asuntos Internos, Víctor Hugo, a cargo de Marcela Muñoz, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, lo agredió físicamente.

Zavala narró que mientras observaba como integrantes tiraban a una mujer policía, decidió acercarse a la pared para no interferir. En ese momento, Víctor Hugo se dirigió hacia él, lo empujó y le arrojó uno de sus celulares, interrumpiendo su labor periodística y poniendo en riesgo su integridad.

Denuncia ante autoridades, pero la justicia lo esquivó

Tras la agresión, Héctor Zavala presentó la denuncia correspondiente ante las autoridades competentes. Sin embargo, denunció que su caso recibió vueltas y vueltas y que nunca se procedió contra el funcionario implicado.

La falta de respuesta oficial generó preocupación sobre la protección de los periodistas en Campeche y la efectividad de los mecanismos legales para garantizar su seguridad.

Un año después, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Campeche, a través del expediente 511/Q-080/2024, reconoció que el periodista sí fue agredido.

Y pese a que la institución emitió recomendaciones directas a la Secretaría de Seguridad Pública, instando a reparar el daño y garantizar que hechos similares no vuelvan a ocurrir, la realidad en Campeche es otra historia.

Periodismo y libertad de expresión en Campeche

Según Héctor Zavala, las recomendaciones buscan un reconocimiento formal de los hechos y medidas para proteger la labor periodística en la entidad.

No obstante, hasta la fecha, Víctor Hugo no ha ofrecido disculpas públicas ni acercamiento alguno, y las redes oficiales de seguridad únicamente compartieron el link del resolutivo sin pronunciarse al respecto.

Este caso pone en evidencia los desafíos que enfrentan los periodistas en Campeche, pues la cobertura de manifestaciones, abusos o actos de corrupción pueden llegar a convertirse en sentencia de muerte.