Ante el estancamiento de la estrategia militar de Estados Unidos, altos Mandos de la Rama de Inteligencia del Comando Central de EU (CENTCOM) enviaron un correo electrónico masivo a sus analistas solicitando ideas "creativas y poco convencionales" para castigar y presionar al gobierno de Irán.
De acuerdo con reportes revelados por la cadena estadounidense CNN, la insólita consulta estilo crowdsourcing fue autorizada para buscar alternativas ante las limitadas —y cada vez más riesgosas— opciones tácticas de las que dispone el presidente Donald Trump para forzar a Teherán a firmar un acuerdo de rendición, mientras los bombardeos aéreos rutinarios no logran romper la postura del régimen iraní ni despejar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz.
La desesperada solicitud de la cúpula militar precedió a una nueva amenaza del presidente Donald Trump de lanzar ataques aéreos masivos en territorio islámico, los cuales fueron cancelados a última hora tras la intervención telefónica del príncipe heredero de Arabia Saudita, quien suplicó a la Casa Blanca frenar una escalada regional. Hasta la fecha, la campaña aérea emprendida por Washington ha provocado la muerte de 18 soldados estadounidenses, desencadenando duras críticas internas sobre la falta de transparencia de la administración respecto al saldo de bajas y la ausencia de una ruta clara de salida del conflicto.
No pueden invadir las zonas clave
Analistas del Departamento de Defensa de Estados Unidos revelaron que la administración Trump sopesa intensificar las incursiones aéreas sobre el complejo subterráneo de Pickaxe Mountain y otros centros clandestinos de enriquecimiento de uranio. Sin embargo, evaluaciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) concluyen que los misiles y bombas convencionales más potentes del arsenal estadounidense son incapaces de destruir estas instalaciones sepultadas bajo montañas de roca. Destruir estos objetivos requeriría el despliegue de tropas de infantería en suelo iraní, una medida de extremo riesgo que el mandatario ha evitado para no romper sus promesas electorales contra las "guerras sin fin".
El jefe del Estado Mayor Conjunto de EU, el general Dan Caine, advirtió públicamente ante miembros del Congreso de Estados Unidos sobre el agotamiento de los inventarios de misiles interceptores y las limitaciones del poder aéreo para lograr una victoria definitiva. Asimismo, asesores de seguridad han frenado las intenciones de la Casa Blanca de bombardear infraestructuras civiles como puentes y plantas desalinizadoras por el alto costo en vidas humanas, limitando las alternativas a incursiones puramente simbólicas o a una guerra de desgaste indefinida en el Golfo Pérsico.
¿Un espectáculo de pirotecnia para justificar la retirada?
Ante el fracaso de la vía diplomática y el estancamiento bélico, fuentes cercanas al Pentágono señalan que Donald Trump evalúa ordenar un ataque relámpago con un fuerte impacto mediático pero de bajo alcance estratégico. El objetivo de este "espectáculo de fuegos artificiales" sería declarar una victoria simbólica sobre Irán que le permita justificar el retiro de las fuerzas navales y aéreas del Comando Central, dejando sin resolver las disputas territoriales sobre el Estrecho de Ormuz y el programa nuclear del país persa.
Pese a la creciente presión de la inteligencia militar y las advertencias del general Dan Caine, la postura oficial del presidente de Estados Unidos se mantiene firme en la confrontación directa. Durante una sesión de gabinete en Washington, el mandatario insistió en que mantendrán la presión militar hasta que Teherán ceda, confiando en que el castigo económico y los bombardeos continuos obligarán al liderazgo iraní a negociar bajo los términos impuestos por la administración norteamericana.
